Auge y caída del Universo Cinematográfico de Marvel
Si creciste o al menos pasaste tu adolescencia en los 2000 y 2010, es imposible que no tengas un recuerdo de lo que fue el boom del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU).
Desde ese momento en 2008 cuando vimos a Robert Downey Jr. ponerse el traje de Iron Man, hasta el apoteósico cierre que fue Avengers: Endgame en 2019, el MCU pasó de ser un experimento arriesgado a convertirse en el fenómeno cultural más grande del cine moderno.
Pero lo que sube… también puede bajar. Y vaya que Marvel lo ha sentido. Hoy en día el MCU ya no es ese monstruo imparable en taquilla, ni despierta la misma emoción de antes. De hecho, se habla más de sus tropiezos, de la fatiga de los fans y de la saturación de contenido que de sus logros recientes. Entonces… ¿cómo pasamos de “Avengers” a la caída de The Marvels con cifras que parecían imposibles para Marvel?
Vamos a repasarlo.
El momento más alto del MCU
Si hay que escoger un pico, nadie duda: el MCU alcanzó su cima con Avengers: Infinity War (2018) y Avengers: Endgame (2019). Dos películas que no solo arrasaron en taquilla (Endgame se convirtió en la película más taquillera de la historia por un tiempo), sino que marcaron un antes y un después en la cultura pop.
El hype era insano. Cada tráiler rompía récords de vistas en YouTube, los estrenos llenaban salas a medianoche, y verlas en el cine era una experiencia colectiva. Gente gritando, llorando, aplaudiendo… como si fuera un estadio de fútbol. El “Avengers Assemble” es de esos momentos que te ponen la piel de gallina aún hoy.
Marvel había logrado lo impensable: conectar más de 20 películas en una narrativa compartida que funcionaba tanto en lo individual como en lo colectivo. Era como seguir una serie gigante, pero en pantalla grande.
El fenómeno cultural que fue Avengers
No era solo cine. Era un movimiento.
Los niños jugaban a ser superhéroes en la escuela, los adultos coleccionaban figuras, los eventos de cómics se llenaban de cosplayers de Marvel. Las frases de Tony Stark, Steve Rogers y Thor se volvieron parte del día a día.
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Marvel no solo dominaba las salas, también dominaba las redes. Memes, teorías locas en YouTube, debates sobre la gema del alma… Había un sentido de comunidad, de “todos estamos viviendo esto juntos”, Ese es el verdadero superpoder que logró Marvel: volver el cine un evento social masivo.
Las primeras señales de desgaste.
Pero, ¡cuidado! Incluso en los tiempos dorados, ya habían avisos previos.
Algunas películas se empezaron a parecer demasiado, con un villano bastante genérico y el humor Marvel, eso no siempre funcionaba bien. Ant-Man and the Wasp, de 2018, salida entre Infinity War y Endgame, ya mostraba la fórmula volviéndose un poco vacía, sin sustancia real.

A pesar de eso, la emoción por Endgame ocultaba cualquier crítica, eso si. Nadie deseaba ver los fallos, mientras la saga iba a su punto culminante.
La Fase 4 y la gran cantidad de estrenos.
Después de Endgame, Marvel tenía una misión enorme: ¿cómo mantener el interés sin Iron Man, Capitán América ni Black Widow? La respuesta fue, apostar por mucho.
Entre películas y series de Disney+, la Fase 4 fue un bombardeo de contenido: WandaVision, Loki, Falcon and the Winter Soldier, Shang-Chi, Eternals, Doctor Strange 2, Thor: Love and Thunder, Black Panther 2, Ms. Marvel, She-Hulk… y la lista sigue.
El problema es que, aunque algunas propuestas fueron interesantes (como WandaVision o Loki), no todas tuvieron la calidad ni el impacto esperado. La saturación pegó fuerte. Antes esperábamos un estreno de Marvel como un evento anual; ahora era uno cada dos meses, y no todos emocionaban.
El quiebre en taquilla y críticas
Lo que parecía imposible empezó a pasar: las películas de Marvel dejaron de ser garantía en taquilla.
- Eternals (2021) fue duramente criticada y tuvo números flojos.
- Thor: Love and Thunder dividió al público con su exceso de chistes.
- Ant-Man and the Wasp: Quantumania (2023) fue un fracaso, sobre todo por ser la introducción oficial de Kang, el villano que debía reemplazar a Thanos.
- Y la estocada final: The Marvels (2023), que se convirtió en la película menos taquillera de la historia del MCU.

En paralelo, la crítica se volvió más dura. Los fans ya no perdonaban los efectos flojos, los guiones débiles o los villanos olvidables.
El caso The Marvels: un fracaso histórico
Si hay un símbolo del declive, es The Marvels. Una película que costó más de 200 millones y apenas recuperó una fracción en taquilla. La falta de marketing, el desinterés general y la saturación de personajes que el público no sentía cercanos fueron factores clave.
Comparar esto con el fenómeno que fue Endgame es brutal. Pasamos de salas agotadas a funciones vacías.
¿Qué hizo mal Marvel?
Muchas razones se entrelazan, unidas explican el declive brutal:
- Completa saturación ¡demasiados negocios, en un lapso tan breve!
- Adiós a los héroes emblemáticos: Iron Man y el Capitán América, el alma del MCU, ya no.
- Villanos deslucidos: después de Thanos, la amenaza palidece.
- Exceso del multiverso: la propuesta se tornó confusa, y, poco cautivadora.
- Calidad desigual: efectos pobres, guiones flojos, humor forzado.
¿Tiene salvación el MCU?
La buena noticia es que Marvel no está muerto. Todavía tiene cartas fuertes: los X-Men y Los 4 Fantásticos están por llegar, y eso puede revitalizar el universo. Además, los próximos Avengers podrían devolver la épica que se perdió.
Para alcanzar ese objetivo, precisan regresar a los fundamentos,: narraciones cautivadoras, figuras con las que sintonizar y lanzamientos que parezcan excepcionales, no olvidables.
El MCU dominó el cine contemporáneo, aún ahora en su fase más desafiante, su narrativa aún no concluyó. Igual que un superhéroe de cómic, puede sufrir tropiezos, pero también resurgir y retornar más poderoso.

